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Mostrando las entradas de noviembre, 2016

Me puedes llamar romántica...

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Me dirás cuadrada, romántica y hasta ingenua, pero creo en el respeto a las reglas, incluyendo aquellas morales, es decir, las que por experiencia e intuición nos dicen lo que es o no es correcto hacer. Por ejemplo, traicionar a un amigo, engañar a un padre, matar la creatividad y alegría de vivir de un hijo. No hay un Código moral que nos marque el castigo para estas conductas, ni autoridad ni sistema que te lleve a juicio por ello. En cambio, existe el "tribunal de nuestra propia conciencia" como apuntó Juvenal, del cuál nadie escapa. La diferencia de tener una moral y aún más una ética personal, algo como un código de conducta de la vida depende de muchos factores, por ejemplo el lugar, el medio y el país de nacimiento, porque los humanos nos adaptamos a las sociedades que nos cobijan, que terminan de siendo como una segunda familia muy extendida. Contrario a la creencia social, estoy convencida (y a las pruebas me remito) que las religiones no son tan eficaces para man...

En el día nacional del Libro

Los libros son como semillas. Pueden estar siglos aletargados y luego florecer en el suelo menos prometedor . Carl Sagan El 12 de noviembre fue el día nacional del libro porque un día como tal nació Sor Juana Inés de la Cruz. Buen invento, porque ya hay un día internacional del libro que es el 23 de abril. Pero es un buen pretexto para recordar que, como dicen, el libro es un amigo que jamás decepciona y acordarse de la obra de Sor Juana, que es muy digna de leerse y releerse porque su contenido es bello y a la vez sabio. Puede que no te haga más feliz, quizás hasta el contrario, pero un libro siempre te permitirá salir de tu pequeña cabeza, quizás la lectura sería el mejor plan para “Hacer México grande otra vez” en estos tiempos. Es posible leer un libro casi en cualquier circunstancia, y diría que, en otras, es incluso un deber, al menos para cualquiera que aspire a otra altitud de pensamiento. Los buenos libros nos hacen ubicarnos en nuestra triste y a la vez ...