En el día nacional del Libro
Los libros son como semillas. Pueden estar
siglos aletargados y luego florecer en el suelo menos prometedor. Carl
Sagan
El 12 de noviembre fue el día nacional del libro porque un día como tal nació Sor Juana Inés de la Cruz. Buen invento, porque ya hay un día internacional del libro que es el 23 de abril. Pero es un buen pretexto para recordar que, como dicen, el libro es un amigo que jamás decepciona y acordarse de la obra de Sor Juana, que es muy digna de leerse y releerse porque su contenido es bello y a la vez sabio.
Puede que no te haga más feliz, quizás hasta el contrario,
pero un libro siempre te permitirá salir de tu pequeña cabeza, quizás la
lectura sería el mejor plan para “Hacer México grande otra vez” en estos
tiempos.
Es posible leer un libro casi en cualquier circunstancia, y
diría que, en otras, es incluso un deber, al menos para cualquiera que aspire a
otra altitud de pensamiento.
Los buenos libros nos hacen ubicarnos en nuestra triste y a
la vez fascinante predictibilidad humana, podemos vernos a nosotros mismos y a
los demás a través de un buen cuento o una novela. Quién no se ha identificado
en algún cuento de Oscar Wilde o una comedia de Moliére.
Cuando leemos, adquirimos el poder que nos ha transferido el
autor al dotarnos de un poco de sabiduría que nos hace sentir diferentes, no en
el sentido clasista o snob, sino diferentes como cómplices de lo que nos acaba
de ser revelado.
Hay autores que parecen ver al mundo como un gran escenario
y a los humanos como actores, nos retratan con palabras, hacen evidente nuestra
naturaleza, sean historias reales o ficción. Cómo lidiamos con las costumbres,
con nuestras ataduras de género, con nuestros afectos. Dostoievsky, Zola,
Balzac, Dumas, Moliére, Víctor Hugo, Wilde nos han dejado ejemplos maravillosos
de esto.
Otros tal vez quieren reivindicar la historia oficial de los
pueblos, aportar ideas claras, atar cabos y juntar piezas para mostrarnos una
fotografía distinta de la realidad, de nosotros como sociedad.
Ya que es el día mexicano del libro, algunos ejemplos de lo anterior son las obras de Octavio Paz, Fernando del Paso, Carlos Fuentes, Carlos Montemayor, José Agustín. Otros transforman la realidad en un escenario mágico, como Juan Rulfo y algunos como José Emilio Pacheco nos hacen evocar el amor desde ángulos muy diversos de nuestra idiosincrasia. Y bueno, para escenarios amorosos también están los de Ethel Kruze, Silvia Molina y Angeles Mastretta.
Ya que es el día mexicano del libro, algunos ejemplos de lo anterior son las obras de Octavio Paz, Fernando del Paso, Carlos Fuentes, Carlos Montemayor, José Agustín. Otros transforman la realidad en un escenario mágico, como Juan Rulfo y algunos como José Emilio Pacheco nos hacen evocar el amor desde ángulos muy diversos de nuestra idiosincrasia. Y bueno, para escenarios amorosos también están los de Ethel Kruze, Silvia Molina y Angeles Mastretta.
Y otros pueden ser francamente provocadores y ácidos
como los de Jorge Ibargüengoitia.
Los libros, sobre todo aquellos que logran conectar con lo
más profundo de tu ser y tu intimidad, puede acompañarte en una forma muy
personal, hacerte sentir comprendido.
La otra gran cualidad de los buenos libros es que estarán
ahí por siempre, y como la naturaleza humana es predecible, muchos seguirán
siendo actuales, aunque hayan sido escritos hace cientos de años, algunos
terminan llamándolos clásicos como los de Honoré de Balzac, Fiodor Dostoievsky, Emile
Zolá, Leon Tolstoi, Gustave Flaubert, Mark Twain, Shakespeare, Scott Fitzgerald,
Oscar Wilde, Marcel Proust, la lista es larga.
Pero al tratarse de un día mexicano, podríamos pensar también en Juan Villoro, Paco Ignacio Taibo II, Vicente Leñero, Alfonso Reyes, Martín Luis Guzmán, Rosario Castellanos, Elena Poniatowska y una larga lista de buenos autores mexicanos por leer.
Feliz Día Nacional del Libro
-->
Comentarios