Notimex o nuestro derecho a un mejor periodismo
Por María Fernanda Matus
El compromiso de que Notimex se convierta en una verdadera agencia informativa de Estado sigue pendiente.
Hace dos años que una propuesta se encuentra en la cámara de diputados para ser aprobada, con lo cual se daría un paso fundamental para iniciar un camino de retransformación de la agencia, que ha ido dando tumbos entre la disyuntiva de desaparecer, debate se daba hace apenas 2 años, o contar con las condiciones para convertirse "en una auténtica agencia de Estado con absoluta independencia editorial y plena autonomía financiera y administrativa",tal como lo definió el propio presidente Vicente Fox, al formalizar este proceso el año pasado.
Hoy parece que la Comisión de Gobernación de la Cámara de Diputados dio marcha atrás a la propuesta de autonomía técnica y presupuestal que la Comisión de Radio, Televisión y Cinematografía promovía para Notimex, aludiendo básicamente a que esa figura de autonomía no está contemplada en la estructura jurídica de organismo del Estado.
Independientemente de los detalles y alcances de esta propuesta, hay que decir de entrada, que la autonomía editorial de Notimex, que no la financiera, es una necesidad que sólo va a ser posible con la verdadera voluntad de los poderes ejecutivo y legislativo.
Ambos deberían dar a Notimex las condiciones para poder erigirse como una opción de periodismo maduro, objetivo y que aporte una visión muy necesaria para la sociedad mexicana, apabullada por los jaloneos mediáticos de TV Azteca y Televisa.
Más allá de las “paternidades” de Notimex (grandes periodistas como Raymundo Riva Palacio impulsaron reformas contundentes dentro de la misma) la Agencia Mexicana de Noticias ha sido una escuela formadora para muchos periodistas que, pese a los limitados recursos económicos y de independencia editorial de la agencia, pudimos aprender a hacer un periodismo, lo menos, preciso.
Actualment Aurelio Bueno, un amigo periodista de comprobada trayectoria y ética periodística y humana, puede tener ante si el reto de lograr esta entrampada transformación. Ya recientemente se reunió con el director de la agencia española EFE que asesorarça al gobierno en esta tarea.
Una nota del Universal cita a Javier Orozco Gómez y José Luis Medina Lizalde, presidente e integrante, respectivamente, de la Comisión de Radio y Televisión, quienes explicaron que esa Comisión turnó a la de Gobernación un proyecto de dictamen de reforma que crearía la Agencia de Noticias del Estado Mexicano, “en la que se preveía que Notimex dejaría de ser un sector de la Administración Pública Federal y que se le otorgaría autonomía presupuestaria frente a la Secretaría de Gobernación."
Continúa así pendiente un debate que no ha sido ponderado en todas sus dimensiones. Primero hay que destacar la insensibilidad que el gobierno había demostrado al anunciar su venta y a la que diversos especialistas reaccionaron con furia aludiendo que Notimex no sólo debía desaparecer, sino que tendría que obtener las condiciones para llegar a ser una agencia de Estado.
Jorge Fernández Menéndez proponía: “Si se quiere rescatar a Notimex se le debe transformar en una agencia de Estado, no del gobierno, con un consejo editorial autónomo y autarquía financiera y política como EFE, como France Press, como muchas otras que se podrían tomar de ejemplo(…)
En abril de 2004 su entonces director general, Enrique Aranda, daba las razones que sustentaban la transformación que se proponía de la Agencia Mexicana de Noticias:
“Hacer de Notimex una entidad informativa profesional y competitiva a nivel mundial, que, sin perder sus características de medio público, sea capaz de enriquecer la oferta de información veraz, objetiva y suficiente a la población mexicana (…)”
En todo caso, el inicio de este proceso pretendía evitar el “la lamentable episodio del periódico El Nacional, el cual terminó cerrando sus puertas porque nunca pudo dar el salto de un periódico gubernamental a un verdadero medio del Estado”.
Algunas de las propuesta más sobresalientes del proyecto de transformación de Notimex era crear un Consejo Consultivo Editorial con periodistas de gran experiencia profesional y con conocimientos suficientes para lograr una independencia y pluralidad editorial, así como un Consejo de Administración con varios actores de la sociedad incluyendo desde miembros de la Cámara de la Industria de la Radio y Televisión hasta representantes del Legislativo y Ejecutivo.
Sea como fuere, es un hecho que Notimex merece darnos un periodismo mejor a todos los mexicanos, un periodismo preciso y serio que nosotros financiamos y al cual tenemos dereho.
El compromiso de que Notimex se convierta en una verdadera agencia informativa de Estado sigue pendiente.
Hace dos años que una propuesta se encuentra en la cámara de diputados para ser aprobada, con lo cual se daría un paso fundamental para iniciar un camino de retransformación de la agencia, que ha ido dando tumbos entre la disyuntiva de desaparecer, debate se daba hace apenas 2 años, o contar con las condiciones para convertirse "en una auténtica agencia de Estado con absoluta independencia editorial y plena autonomía financiera y administrativa",tal como lo definió el propio presidente Vicente Fox, al formalizar este proceso el año pasado.
Hoy parece que la Comisión de Gobernación de la Cámara de Diputados dio marcha atrás a la propuesta de autonomía técnica y presupuestal que la Comisión de Radio, Televisión y Cinematografía promovía para Notimex, aludiendo básicamente a que esa figura de autonomía no está contemplada en la estructura jurídica de organismo del Estado.
Independientemente de los detalles y alcances de esta propuesta, hay que decir de entrada, que la autonomía editorial de Notimex, que no la financiera, es una necesidad que sólo va a ser posible con la verdadera voluntad de los poderes ejecutivo y legislativo.
Ambos deberían dar a Notimex las condiciones para poder erigirse como una opción de periodismo maduro, objetivo y que aporte una visión muy necesaria para la sociedad mexicana, apabullada por los jaloneos mediáticos de TV Azteca y Televisa.
Más allá de las “paternidades” de Notimex (grandes periodistas como Raymundo Riva Palacio impulsaron reformas contundentes dentro de la misma) la Agencia Mexicana de Noticias ha sido una escuela formadora para muchos periodistas que, pese a los limitados recursos económicos y de independencia editorial de la agencia, pudimos aprender a hacer un periodismo, lo menos, preciso.
Actualment Aurelio Bueno, un amigo periodista de comprobada trayectoria y ética periodística y humana, puede tener ante si el reto de lograr esta entrampada transformación. Ya recientemente se reunió con el director de la agencia española EFE que asesorarça al gobierno en esta tarea.
Una nota del Universal cita a Javier Orozco Gómez y José Luis Medina Lizalde, presidente e integrante, respectivamente, de la Comisión de Radio y Televisión, quienes explicaron que esa Comisión turnó a la de Gobernación un proyecto de dictamen de reforma que crearía la Agencia de Noticias del Estado Mexicano, “en la que se preveía que Notimex dejaría de ser un sector de la Administración Pública Federal y que se le otorgaría autonomía presupuestaria frente a la Secretaría de Gobernación."
Continúa así pendiente un debate que no ha sido ponderado en todas sus dimensiones. Primero hay que destacar la insensibilidad que el gobierno había demostrado al anunciar su venta y a la que diversos especialistas reaccionaron con furia aludiendo que Notimex no sólo debía desaparecer, sino que tendría que obtener las condiciones para llegar a ser una agencia de Estado.
Jorge Fernández Menéndez proponía: “Si se quiere rescatar a Notimex se le debe transformar en una agencia de Estado, no del gobierno, con un consejo editorial autónomo y autarquía financiera y política como EFE, como France Press, como muchas otras que se podrían tomar de ejemplo(…)
En abril de 2004 su entonces director general, Enrique Aranda, daba las razones que sustentaban la transformación que se proponía de la Agencia Mexicana de Noticias:
“Hacer de Notimex una entidad informativa profesional y competitiva a nivel mundial, que, sin perder sus características de medio público, sea capaz de enriquecer la oferta de información veraz, objetiva y suficiente a la población mexicana (…)”
En todo caso, el inicio de este proceso pretendía evitar el “la lamentable episodio del periódico El Nacional, el cual terminó cerrando sus puertas porque nunca pudo dar el salto de un periódico gubernamental a un verdadero medio del Estado”.
Algunas de las propuesta más sobresalientes del proyecto de transformación de Notimex era crear un Consejo Consultivo Editorial con periodistas de gran experiencia profesional y con conocimientos suficientes para lograr una independencia y pluralidad editorial, así como un Consejo de Administración con varios actores de la sociedad incluyendo desde miembros de la Cámara de la Industria de la Radio y Televisión hasta representantes del Legislativo y Ejecutivo.
Sea como fuere, es un hecho que Notimex merece darnos un periodismo mejor a todos los mexicanos, un periodismo preciso y serio que nosotros financiamos y al cual tenemos dereho.
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